Velia

El futuro es como un juego de azar, tan solo hay qué cartas jugar.

“ Desde que su memoria alcanza, las imponentes columnas dóricas siempre le han recordado dónde pertenece y a quién sirve. Como un mito mal contado donde una joven entrega su vida a los Dioses a cambio de una eternidad de soledad.”Una mañana de invierno, en las amplias escalinatas que accedían al templo, un Dios entregó a su sacerdote un bebé de unos tres años. Le otorgó su bendición así como su protección, ordenando su instrucción como Pitia en el Oráculo. Una infancia disciplinada, entre libros y oraciones, muy lejana a lo que debió ser pues la pequeña tenía la habilidad de predecir el futuro de una forma mucho más precisa y detallada que cualquiera. Los años pasaron y aquella niña creció hasta convertirse en la sacerdotisa principal del Oráculo, una mujer inteligente, amable, y grácil que se ganó la adoración de toda la ciudad. Sus predicciones ayudaban a salvar las cosechas, prevenir desastres naturales e incluso enfermedades. Una vida de entrega a los Dioses y a su labor como Pitia pero, sobre todo, una vida tranquila y feliz. Una que duró hasta que el azar, los retorcidos juegos del Olimpo, la sumieron en el caos.Vio la ciudad completamente destruida, presa de las llamas mientras los ecos de gritos desesperados se agolpaban en sus oídos. La ciudad sería atacada por un grupo de bárbaros, casi no quedarían supervivientes. Todo quedaría destruido, todo salvo el templo. Una vida de sacrificio y entrega al Dios del Sol solo para perder todo lo que había logrado construir por sí misma. Fue entonces cuando tomó la decisión: cambiaría el futuro.Lo que no sabía en ese instante es que su determinación despertaría la ira del Olimpo, haciéndola aprender una de las lecciones más difíciles de su vida cuando ellos mismos destruyeron la ciudad en represalia. Y el Dios al que se había entregado desde su infancia acabó por encerrarla en las inmediaciones del templo, despojándola de su memoria y sellando gran parte de su poder para evitar que, nuevamente, fuera en contra de los deseos del Olimpo. Y, sin embargo, no fue la única vez que algo similar ocurrió, siempre que la joven se desviaba del camino deseado por Apolo, éste aparecía para desbaratar sus recuerdos y reforzar los muros invisibles que aislaban el templo. Finalmente, la sacerdotisa quedó completamente sola en un limbo donde el tiempo pasaba mucho más lento, donde nada ni nadie podía dañarla.El destino es caprichoso y, hasta de cierta forma, ineludible. Y el destino de la sacerdotisa parecía resistirse a un final impuesto, forzado. Como en un ciclo eterno, sus acciones acababan por llevarla a enfrentarse a Apolo hasta que, una de esas veces, descubrió toda la verdad. Su historia, su verdadero poder y el motivo por el que permanecía encerrada en aquel lugar. Y, si algo sabía de las deidades, era que su orgullo era demasiado importante como para perdonar fácilmente una ofensa como la que hizo en el pasado. Así que arriesgó todo lo que tenía en una única apuesta: someterse a juicio ante los Dioses principales del Olimpo.Una vez más, lo perdió todo: su identidad, sus recuerdos, su cuerpo y hasta parte de su alma. Ansiaba tanto su libertad que no le importaron las consecuencias, tan solo por sentir que volvería a tomar las riendas de su propio destino. No supo cuanto tiempo pasó desde que aceptó su castigo hasta que, de nuevo, su consciencia regresó por completo a su cuerpo. Aún estaba unida al Dios del Sol, pues su vinculo era inquebrantable, pero, después de mucho tiempo, podía dejar atrás los invisibles muros del templo y ver qué se escondía en aquel mundo que solo conocía a través de sus visiones.

  • 𓆩☾𓆪 Es descendente de la Diosa Selene aunque su parte divina es mínima. Gracias a esto y la bendición de Apolo, su envejecimiento es más lento que en un humano normal y le permite usar sus poderes sin detraimiento físico.

  • 𓆩☾𓆪 Actualmente tiene un control total de sus poderes, de tal forma que elige cuando y qué futuro ver e incluso, con la aprobación previa de Apolo, cambiarlo. Para ella, ver el futuro es como observar las diferentes ramas de un árbol.

  • 𓆩☾𓆪 El único futuro que no es capaz de vez es el suyo y el de deidades o entes de similar jerarquía.

  • 𓆩☾𓆪 Al llevarse tanto tiempo encerrada en las inmediaciones del templo, no está acostumbrada a socializar y los lugares ruidosos o muy concurridos llegan a agobiarla bastante.

  • 𓆩☾𓆪 No le gusta el café, solo bebe té. O vino tinto.

  • 𓆩☾𓆪 No sabe cocinar. Al haber estado sola tanto tiempo ha descuidado un poco su alimentación y suele llenarse con poca comida.

  • 𓆩☾𓆪 Tiene especial interés en el dibujo, aprendió a dibujar con carboncillo por sí misma.

  • 𓆩☾𓆪 Es habitual verla leyendo aunque no lo hace por que le guste especialmente sino porque se convirtió en su único entretenimiento durante años, puede considerarse más una costumbre que un pasatiempo.

  • 𓆩☾𓆪 Está acostumbrada a relaciones superficiales, basadas en intereses mutuos. Cualquier ofrecimiento desinteresado le causa desconfianza en primera instancia.

  • 𓆩☾𓆪 Aunque no lo admitirá, uno de sus miedos es ser traicionada, así como abandonada.

  • 𓆩☾𓆪 No suele abrirse a los demás y los sentimientos no son su fuerte.

  • 𓆩☾𓆪 Bajo la coraza es bastante cercana, cariñosa a su forma, aunque su encierro y soledad han hecho mella en su percepción de sí misma.

  • 𓆩☾𓆪 Sufre de insomnio.

  • 𓆩☾𓆪 Tiene vastos conocimientos sobre cultura antigua, pues fue lo que más estudió en su juventud. Así como lenguas muertas.

  • 𓆩☾𓆪 Siente desprecio por los Dioses, independientemente de su denominación y procedencia.

.·:* Mito de Selene *:·.Selene era la diosa de la Luna, hermana de Helios (el Sol) y Eos (la Aurora). Cada noche, recorría el cielo en su carro de plata, iluminando la Tierra con su luz. Un día, mientras viajaba, vio a un joven llamado Endimión, quien dormía plácidamente en el monte. Su belleza era tan extraordinaria que Selene quedó profundamente enamorada de él.Movida por su amor, Selene comenzó a visitarlo cada noche mientras dormía. Sin embargo, había un problema: Endimión era mortal, lo que significaba que con el tiempo envejecería y moriría. Para evitarlo, Selene le pide a Zeus que lo haga inmortal. Y sin embargo, no podían volver inmortal al joven, ya que esto equivalía a darle la categoría de dios pero tampoco podían dejarlo como un mortal común y corriente, puesto que esto afligiría a Selene. Finalmente, Zeus e Hypnos tomaron la decisión de dejar a Endimión eternamente dormido. Solo podría abrir los ojos durante la noche para encontrarse con SeleneA pesar de su eterno sueño, se dice que Selene y Endimión tuvieron 50 hijas, que representaban los 50 meses lunares del calendario griego.